<<Todo empezó con un atropello,                                           nunca una señal fue tan clara>>

Salomón Beyo

Origen

Todo empezó con un atropello, nunca una señal fue tan clara.
Ella, Madelene Fringo, es una mujer fuerte, por naturaleza y experiencia de vida. Como muchas otras mujeres en África, sacó sola a su familia a delante; familia infinita, porque a nadie le negaba un plato de arroz y un techo donde refugiarse de la noche. Después del desafortunado atropello en medio de la calle, quedó en una cama con una pierna destrozada sin poder andar, y dada la escasez de recursos disponibles y el elevado precio de la sanidad, le era imposible acceder a la operación.


Salomón Beyo, el segundo de los cuatro hijos de Fringo, luchó todo lo que pudo por buscar una solución para su madre. Pero esa solución nunca llegó. Después de pedir ayuda desesperadamente y comprender que nada podía hacer, tomó la decisión más importante de su vida: salir de su país en busca de ayuda para su familia.

 

Salomón Beyo


Dejó a sus hermanos, dejó su casa, dejó su lengua, dejó su cultura, dejó sus dos hijos, Amanda y Salomón,
y a todos aquellos que confiaban en que él nunca los dejaría.

 

El viaje al que se enfrentó no fue sencillo, para ningún inmigrante lo es, pero mejorar la vida de su familia,
fue motivo suficiente por el cual estaría dispuesto a pagar el precio que fuera necesario.

 

8000Km y 8 meses, le llevaron al momento de hacer los 14 km que separan África de España.

 

Hoy, gracias a su esfuerzo y sacrificio está entre nosotros.
 

Salomón es la semilla de El Mundo y África Trabajan.
Su ilusión, su honestidad, su valentía y su alegría han hecho que los que pertenecemos a esta asociación también trabajemos desde el corazón, desde lo humano, siempre unidos.